CAMINO DE SANTIAGO PORTUGUES: Etapa 3 de Redondela a Pontevedra.

El planning del día anterior había dado sus frutos y a los roncadores sólo se les oía muy de lejos. Con todo recogido a las siete y media, nos pusimos a desayunar y hacer los estiramientos para salir a las ocho de la mañana y comenzar la etapa, que en casi diecinueve kilómetros nos llevará a Pontevedra.

CS_ETAPA_3_135_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

Esta etapa comienza en el mismo albergue e iremos pasando por el casco histórico de Redondela, viendo un poco lo que habíamos disfrutado el día anterior. Enlazaremos con la N550 e iremos ganando un poco de desnivel durante unos pocos kilómetros. Justo antes de meternos en la senda de arena que nos marca el Camino de Santiago podemos disfrutar de unas maravillosas vistas de la Ría de Vigo, y como el día estaba claro se podían ver las Islas Cies al fondo. Un sitio al que también tenemos muchas ganas de ir y del que nos han hablado maravillas tanto por su belleza paisajística como por sus fondos marinos.

CS_ETAPA_3_133_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

CS_ETAPA_3_136_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

Con semejante paisaje en nuestra retina nos adentramos en el camino. Esta vez no íbamos solos, unas francesas de setenta años nos acompañaban a ratos. Por fin hemos dejado la carretera, ahora ya sólo se ven pinos a los lados. Nos vamos adentrando en los paisajes verdes y frondosos que Galicia nos tiene acostumbrados. Por momentos la Ría de Vigo se va divisando haciendo una estampa preciosa y nuestro caminar mucho más ameno.

CS_ETAPA_3_141_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

Poco a poco nos vamos adentrando en la historia, pasamos por el puente Sampayo. Este puente fue de vital importancia en la lucha contra los franceses a principios del siglo XIX, que acabó con meses de ocupación francesa y fue decisivo en la independencia española. Hay una placa conmemorativa del doscientos aniversario de esta batalla. Los locales están orgullosos de este puente, y no está mal pararse a conversar con alguno que cuenta con orgullo como vivió el acontecimiento del aniversario y lo que supuso el puente para el futuro español.

CS_ETAPA_3_144_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

La etapa continúa pasando por pueblecitos, cada uno con su iglesia local, hasta llegar a un bosque. Es aquí donde la senda cobra un poquito de inclinación y nos exige un poco más. Pero el principal problema es lo embarrado que esta todo. Aquí sí que notamos que ha llovido los días anteriores.

CS_ETAPA_3_157_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

Todo lo que hemos subido lo bajamos de forma brusca por una carretera empinada. Cada vez queda menos para terminarla y nos paramos en un bar improvisado. Tal y como ocurre en Asia hay gente que abre su casa y ofrece un café o pastas para los peregrinos por un módico precio. Una buena excusa para pararnos a descansar, conversar con otros peregrinos y reponer fuerzas. Aquí nos sellaron de nuevo la credencial, requisito imprescindible hacerlo durante la etapa para obtener la compostelana.

CS_ETAPA_3_162_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

Continuamos el camino disfrutando de las vistas que nos ofrece Galicia. Este tramo lo hacemos en compañía de un extremeño que por razones de salud empezó a andar hace unos años y ya lleva varios caminos. Nos comenta la existencia de Combarro, un pueblo muy pintoresco a las afueras de Pontevedra que merece la pena la visita. Nos ha animado a visitarlo, así que nos emplazamos para después de comer e ir juntos.

CS_ETAPA_3_155_DE_CAMINO_A_PONTEVEDRA

Ya no queda nada para acabar la etapa. A diferencia de las anteriores no hace falta meterse en el casco histórico para encontrar el único albergue de la zona. Nada más entrar en Pontevedra vemos el albergue de la Xunta. En la etapa hemos tenido bastantes altibajos y hemos comenzado bastante lentos para acabar bastante bien, empleando seis horas en llegar a Pontevedra.

El albergue está justo al lado de un par de restaurantes con menú del peregrino, también hacen bocadillos y venden pan. Nada más entrar pagamos los cinco euros, nos pusieron el sello del albergue y nos dieron las fundas de la cama y la almohada. El albergue está bastante bien, muy amplio con tan solo una planta, una zona de lectura, y una cocina con todo lo necesario. Es normal que te encuentres aceite, sal u otros condimentos que los peregrinos dejan para que otros podamos aprovecharlos.

Nosotros teníamos comida del día anterior, por lo que después de elegir cama nos fuimos a prepararnos una buena ensalada y un bocadillo de embutido. Descansamos un rato, pero no nos demoramos mucho. El albergue está al lado de la estación de autobuses y allí nos fuimos para tomar uno que nos llevaría a Combarro por 1,30 euros.

En un cuarto de hora llegamos a esta pintoresca localidad que se caracteriza por tener un gran número de hórreos y cruceiros. Tanto unos como otros ya los habíamos visto en los tres días que llevábamos en Galicia, pero aquí los veríamos con otros ojos.

Los hórreos son como casetas levantadas del suelo con unos pilares. Nosotros creíamos que simplemente era una forma pintoresca de almacenar cosas. En Combarro hay muchos de ellos de todos los tipos, y te van explicando para que usaban. Normalmente se usan para guardar maíz y el hecho de que estén en altura es para prevenir al producto de los ratones.

CS_ETAPA_3_167_CONBARRO

Los cruceiros son postes acabados en cruces con representaciones de cristo. En Combarro hay siete cruceiros repartidos por sus calles. El pueblo es muy pequeño pero muy bonito, un paseo es de visita obligatoria si vienes a Pontevedra. Quizás este fue el sitio más turístico que habíamos visto hasta ahora, por sus calles vendían todo tipo de cosas fabricadas por ellos, ya fuera con conchas, orujo casero, maíz, calabazas gigantes, o conchas del peregrino. Yo me compré una ya que es tradición ir apuntando el camino que has hecho con esa concha y la fecha.

CS_ETAPA_3_176_CONBARRO

CS_ETAPA_3_178_CONBARRO

Nuestro paseo por este pueblo tan pintoresco acabó en el mar al atardecer, una buena manera de terminar con nuestra visita e irnos a Pontevedra.

Cuando llegamos a Pontevedra nos llovía a mares, por lo que no nos paramos a buscar ningún sitio para cenar, y entramos en uno de los que están al lado del albergue. Nosotros siempre intentamos hacer una de las comidas calientes para no estar todo el día de bocadillos o cosas en lata. El sitio al que fuimos está realmente bien y por diez euros nos comimos un poco de bacalao con una sopa de verduras, vino, tarta de Santiago y café.

CS_ETAPA_3_185_PONTEVEDRA

Llegamos al albergue cerca de la hora de cierre (las 10pm) nos duchamos y estuvimos relajándonos en la sala de lectura, escribiendo el diario de la etapa y mirando que nos depararía la siguiente.

La hospitalera había colocado a la gente según orden de llegada, por lo que no fue posible eludir los ronquidos. Cuando entramos el concierto en Do mayor estaba en todo su auge, la portuguesa llevaba la voz cantante, pero una española pequeñita la seguía de cerca. Para colmo ambas estaban muy cerquita nuestro. Dormir iba a ser toda una odisea, menos mal que llevábamos los cascos y con algo de música la cosa se atenúa un poco 8)

Anuncios

2 pensamientos en “CAMINO DE SANTIAGO PORTUGUES: Etapa 3 de Redondela a Pontevedra.

    • Pues tienes razón. Muchas veces nos vamos a miles de kilómetros y todavía no hemos explorado lo que tenemos más cerca. En fin…
      Animate a hacerlo. Yo te recomendaría minimo 6 dias seguidos para empaparte un poco más de la experiencia. Aunque hay gente que lo hace en puentes o fines de semana y lo va continuando cuando puede.
      Bueno, un abrazo, y gracias por pasarte…
      Seguiremos tus aventuras que tienes un blog muy interesante.
      Ciao

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s