CAMINO DE SANTIAGO EPÍLOGO FINISTERRE: Etapa 1 de Santiago de Compostela a Negreira.

Hemos dormido como niños, quizás fuera porque habíamos conseguido nuestro objetivo de llegar a Santiago de Compostela, o porque nos esperaban etapas duras en las que tendríamos que hacer acopio de todas nuestras energías. El Fogar de Teodomiro había sido todo un acierto, situado a unos pocos minutos del centro histórico y sin el bullicio de algunos albergues. Tuvimos la suerte que nos dieron una habitación de cuatro en la que sólo estábamos nosotros dos, que más se puede pedir.

Con todo recogido a las ocho de la mañana partimos en esta nuestra primera etapa de peregrinación a Finisterre, o la séptima desde que empezamos el Camino. La noche había sido lluviosa y las calles de Santiago estaban algo mojadas. Tan sólo un chirimiri hacía que no pudiéramos disfrutar de nuestra salida de la Plaza del Obradoiro. Desde aquí iniciábamos los 21 kilómetros que separan Santiago de Negreira.

Desde la plaza debemos tomar el camino que baja por la iglesia donde están las esculturas de las cuatro sotas. Hay que decir que la salida de Santiago es más bonita y amena que la entrada. Seguimos nuestro camino casi sin señalizaciones hasta llegar al primer mogote que indica los ochenta y ocho kilómetros que faltan hasta llegar a Finisterre.

CS_ETAPA_7_322_HACIA_NEGRERIA

Como todo lo que baja sube y lo que sube baja, ahora nos toca ir ganando poco a poco altura hasta llegar a Baixo, donde podremos disfrutar de las torres de Santiago por última vez hasta nuestra vuelta. Una estampa muy bonita que gana muchos enteros si se hace bien temprano pues se puede ver amanecer sobre Santiago. Nosotros lo pillamos ya con el Sol arriba, pero aun así merece mucho la pena y es uno de los puntos más bonitos de esta etapa.

CS_ETAPA_7_323_HACIA_NEGRERIA

La primera parte de la etapa vamos intercalando tramos de carretera con paseos por núcleos urbanos. Este ir y venir de pequeñas localidades que nos tiene acostumbrado el Camino de Santiago nos encanta. Disfrutamos muchísimo con todas las localidades por las que vamos pasando.

CS_ETAPA_7_326_HACIA_NEGRERIA

A partir del kilómetro 12 es cuando la etapa se torna más exigente, subiremos más de doscientos metros de desnivel, pasando por sendas de robledales y por carretera. Nosotros nos lo tomamos con calma, no había prisas y el tiempo nos acompañaba. Subimos bastante bien el desnivel  empapándonos de los olores y sonidos de la naturaleza.

CS_ETAPA_7_329_HACIA_NEGRERIA

Todo esfuerzo tiene su recompensa y nosotros lo encontramos tres kilómetros más adelante, cuando llegamos a la comarca de Negreira. Un puente medieval de 5 arcos dejaba a tras la parte más dura de la etapa, y nos invita a adéntranos en un bonito pueblo de calles empedradas.

CS_ETAPA_7_331_HACIA_NEGRERIA

CS_ETAPA_7_338_HACIA_NEGRERIA

Después de pasar este tramo la etapa es todo bajada hasta llegar a Negreira. Nosotros paramos a dos kilómetros de llegar y nos dimos un buen homenaje en forma de desayuno tardío. No habíamos visto a casi nadie a lo largo de toda la etapa, pero allí mismo coincidiríamos con Gunter un holandés ya entrado en años que caminaba con vaqueros y zapatillas. Ya llevaba varios caminos hechos y esta era su segunda vez hacia Finisterre. El último tramo al albergue lo hicimos con él y no vino más que a confirmar que es mejor caminar solo que mal “acompañado”, parecía que le habían metido una guindilla en el culo.

A la llegada a Negreira hay varios supermercados y albergues privados. Nosotros todavía tendríamos que subir una empinada cuesta hasta el albergue de la Xunta. Éramos los primeros en llegar y pudimos elegir cama. En la parte inferior están unos baños, las salas comunes y la cocina, y en el piso de arriba están los baños y dos habitaciones. Cada habitación tiene 8 camas con zona para tender la ropa.

CS_ETAPA_7_348_NEGRERIA

Después de acomodarnos nos fuimos al pueblo a buscar algo para comer. La verdad es que estaba casi todo cerrado, pero encontramos un medio restaurante bar de copas que nos sirvió un pote gallego y unas hamburguesas vegetarianas, vino y un chupito de orujo por 6 euros.

CS_ETAPA_7_350_NEGRERIA

La vuelta por la ciudad después de cada etapa es obligatoria. Aunque en Negreira el centro es como una ciudad fantasma, el camino que va al albergue es de suma belleza. Una vez que salimos del pueblo en dirección al albergue, nos encontraremos con un parque. En los aledaños podemos disfrutar de las vistas de la Capilla de San Mauro y del Pazo Cotón. Este último pasó a manos privadas hace tiempo y no se puede acceder, pero es bonito verlo desde fuera. Tras de comprar algo para la cena, nos quedamos en el parque descansando.

CS_ETAPA_7_359_NEGRERIA

CS_ETAPA_7_349_NEGRERIA

De camino al albergue podemos ver una ermita con un cementerio al lado. Desde aquí hay unas inmejorables vistas de todo Negreira. Un bonito sitio para ver atardecer si el tiempo, los difuntos y las brujas lo permiten 8).

CS_ETAPA_8_362_DE_CAMINO_A_OLVEIROA

Una vez en el albergue nos duchamos y nos preparamos para la cena. Ya había llegado mucha gente, y es que lo normal es que cuando terminas la etapa que va a Santiago (vengas del camino que vengas) sigas en dirección a Negreira ese mismo día. Por eso no habíamos visto a nadie en el camino. Casi todos venían del camino francés, y salvo unos españoles que venían en bicicleta, el resto eran extranjeros. Coreanos, alemanes y holandeses que venían de hacer un mes de peregrinación por el camino Francés. Allí estuvimos un buen rato departiendo con ellos hasta que se hizo de noche.

Una peculiaridad de este albergue es que no cierra por la noche. Con las camas llenas no dejaba de entrar gente que se apilaba en los sofás, o en el suelo. Se les notaba que llevaban mucho tiempo de peregrinación, venían preparados para dormir en el suelo o donde fuera. Sin mucho sitio por donde pasar nos fuimos a la cama, y ya cuando subíamos empezamos a escuchar un ruido tremendo. Será un avión, será un volcán en erupción, o quizás un derrumbe de tierra?, pues no, era un Irlandés de casi dos metros, totalmente borracho, con faringitis y roncando como si le fuera la vida en ello 8).

La noche fue larga para todos los que estábamos en esa habitación, ni si quiera los cascos con música fuerte apaciguaban el sonido del ronquido de “la bestia” 8).  Otra vez de nuevo teníamos que empezar a conocer a nuestros compañeros de cama, no quedaba otra. Hoy pagaríamos el pato, mañana.. quién sabe. 8).

Anuncios

2 pensamientos en “CAMINO DE SANTIAGO EPÍLOGO FINISTERRE: Etapa 1 de Santiago de Compostela a Negreira.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s