Escapada a Marruecos (2/2). Tetuan y Tanger. Increibles Medinas

El día que salimos para Tetuán nos levantamos muy temprano. El bus no salía hasta las 12 de la mañana, así que decidimos ir en un taxi compartido.

Nos levantamos a eso de las 7, recogimos las mochilas, pagamos el hotel y bajamos andando hasta la plaza Mohamed V que es de donde salen los taxis.

Antes compramos unos deliciosos churros recién hechos.

Tan solo tuvimos que esperar 15 minutos para que nuestro taxi se llenara. Detrás vamos 4 personas y en la parte delantera 2. El precio hasta Tetuán 30 dírham por persona. En hora y veinte ya estábamos en la Avenida Hassan II que es donde llegan y parten todos los taxis.

Tetuán fue capital entre 1912 a 1956 del protectorado español. Debido  a la gran relación de la ciudad con Andalucía, ha dejado un carácter hispano morisco único en Marruecos, reflejándose en la parte española de la ciudad conocida como el Ensanche, donde edificios blancos y anchas avenidas habían sido objeto de una reciente restauración que les ha devuelto su aspecto original.

La antigua medina es Patrimonio Mundial de la Unesco, parece no haber cambiado en siglos.

No está permitido el acceso a vehículos y se respira como si el tiempo no hubiese transcurrido. Callejones estrechos llenos de vida te embaucan, artesanos trabajando el oro, y panaderos haciendo pan.

En el s. XIV, los menhires fundaron la ciudad como base desde la cual controlar las rebeliones de las tribus del Rif, y para atacar Ceuta, pero fue destruida por Enrique III de Castilla en 1399. Tras la Reconquista española, algunos refugiados andaluces reconstruyeron la ciudad.

Mulay Ismail construyó las murallas defensivas de Tetuán en el s. XVII. En 1860 Leopoldo O`Donell tomó la ciudad para España y la europeizó, aunque posteriormente los musulmanes eliminaron cualquier indicio europeo.

A la llegada a la ciudad a la Avenida Hassan II cogimos un taxi para que nos llevase a la plaza Hassan II, donde unas grandes medidas de seguridad no dejan acercarse al viajero al Palacio Real.

Anduvimos casi tres horas por la medina hasta subir a la Kasba en lo alto de la medina, donde se puede apreciar las vistas del Ensanche, la plaza de Hasan II y parte de la medina.

Comimos algo en la Kasba para luego dar un paseo por el Ensanche a la búsqueda de la calle donde mi madre vivió durante 22 años. La calle donde vivieron se llamaba Avenida del General Franco. Evidentemente han cambiado el nombre de las calles, pero llegamos a la conclusión de que vivieron en la calle Principe Sidi Mohamed, aunque le han vuelto a cambiar el nombre.

De ahí fuimos andando hasta la Avenida de Hassan II para coger un taxi hasta Tánger por 25 dh cada uno. En menos de una hora llegamos a la estación de autobuses. Cogimos un taxi pequeño que nos llevo hasta el puerto donde esta una de las puertas que accede a la medina, ya que nuestro hotel se sitúa allí mismo, en la calle Baroud 36. El Hotel Continental,  http://www.continental-tanger.com/ es el hotel que habíamos reservado desde España por 37 euros la habitación doble con desayuno incluido. La reserva la hicimos a través nómades ya que nos daban el hotel completo desde su página web.  Es un hotel emblemático en la ciudad, construido en 1870 con unos salones preciosos.

De todas formas pudimos comprobar in situ que tiene 3 tarifas diferentes. La más económica que es la que tenemos nosotros, son las habitaciones más viejas y en la planta 3ª y ya que no tiene ascensor el hotel, tienes que subir andando con las maletas. No obstante la habitación es bastante amplia, con Tv, una buena ducha con agua muy caliente y dentro de esos 37 euros, está incluido un buen desayuno.

Tánger

 

Ciudad que debido a su estratégica situación geográfica ha sido invadida por múltiples países extranjeros. Comenzaron los antiguos griegos y fenicios, quienes trajeron la tradicional túnica con capucha marroquí, la jellaba. La llamaban Tingi, la amante de Hércules. Posteriormente romanos, bizantinos, portugueses (quienes construyeron la maravillosa medina), británicos y por último tras varios conatos pasar a mandato almohade.

Ha permanecido durante muchos años la ciudad con mala reputación, debido a que hasta la independencia de Marruecos en 1956, esta ciudad se la denominaba Interzona,(el resto del país estaba repartido entre Francia y España), así que todos los expatriados se refugiaban en ella, dando cabida a todo tipo de gente marginal.

La ciudad está diferenciada en dos zonas muy diferentes. La parte nueva, lugar que debido a nuestro poco tiempo en la ciudad no hemos visitado y la parte antigua (la medina).

Como bien he comentado teníamos poco tiempo para visitar esta ciudad. Tan solo hasta las 12 de la mañana para visitar su medina, ya que nuestro avión salía a las 15:00 horas.

Subimos hasta la kasba para luego perdernos por el zoco chico, comprar dulces, aceitunas que tanto nos gustan y degustar el queso fresco que hacen las mujeres y venden todos los días por las mañanas.

Cogimos un taxi para que  nos llevase al aeropuerto y allí estuvimos de plantón 3 horas, ya que el vuelo Tanger-Madrid salió con retraso debido a los controles que como bien hemos comentado antes las compañías de bajo coste realizan a todos sus pasajeros.

Más fotos de Tetuan y Tanger

http://www.flickr.com/photos/lomejor_estaporllegar/sets/72157625381753351/show/

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Escapada a Marruecos (1/2). ChefChaouen, un paraiso en azul y blanco

Hace casi dos años que visitamos el sur de Marruecos y quedamos muy impresionados de visitar este país que tenemos tan cerquita de casa,  así en estos 4 días que tenemos hemos tomamos la decisión de visitar de nuevo este país, pero esta vez recorreríamos la zona del Rif.

Debido a la cercanía con nuestro país ya que apenas nos separan unos kilómetros por el estrecho de Gibraltar,  Marruecos ha estado bajo influencia Europea, en especial de Portugal y de España. Consiguieron expulsar a las potencias ibéricas en el siglo XVI, aunque de nuevo en el siglo XIX volvieron a ser ocupados por España y Francia,. Estos países se dividieron las distintas zonas territoriales-administrativas, creando el protectorado español en la costa norte, con capital en Tetuán.

El gobierno colonial dio lugar a sublevaciones tribales y al final España se retiró del país hacia los años 1956 a excepción de Ceuta y Melilla.

La manera más fácil de llegar a la costa norte de Marruecos es a través de Tánger. Varias compañías de barcos recorren esos 15 kilómetros aproximadamente que nos separan de Marruecos, pero nosotros hemos decidido volar desde Madrid en avión.

La entrada ha sido por Tánger y hemos dedicado 2 días a visitar Xauen, un día para ver Tetuán y el último día para visitar Tánger.

 El vuelo Madrid-Tánger con la compañía Ryanair sale a las 06:30 horas. Bueno, debería haber salido a esa hora, pero como cada día estas compañías de bajo coste se están volviendo más estrictas con el tema del equipaje de mano en el sentido del tamaño de la maleta, peso y que solo dejan pasar un bulto por persona, el vuelo se ha demorado casi una hora. Las mujeres deben de meter el bolso de mano en la maleta que lleven.

Tan solo una hora es lo que dura el vuelo. Es muy temprano así que la oficina de cambio está cerrada, por lo que sacamos del cajero dinero para coger el taxi que nos llevase hasta la estación de autobuses.

Los taxis son Mercedes antiguos que ya tienen establecido los precios fijos para los distintos puntos. El precio para Tánger son 100 dírhams y si no recuerdo mal para ir a Tetuán 350 dh.

Se puede compartir taxi pero nosotros cogimos uno para nosotros solos hasta la estación de autobuses.

Preguntamos allí la posibilidad de coger un taxi compartido hasta Tetuán, pero nos dijeron que no salía ninguno por lo que entramos en la estación.

Eran las 8.10 y habíamos perdido el bus por tan solo 10 minutos, pero hay varias compañías que hacen el recorrido.

Cogimos el bus a las 8.30 con la compañía Voyage’s por tan solo 14 dh por persona y en una hora estábamos en la estación  de Tetuán. Tuvimos la gran suerte de poder coger el autobús de las 9.30 que partía hacia Xauen. El precio 15 dh por persona.

Salimos algo más tarde ya que habían vendido más plazas que asientos y al final nos repartieron entre dos autobuses. En hora y media en Xauen.

La estación de autobuses de Xauen está como a 2 kilómetros de la medina. Comenzamos a andar y en todo el trayecto no encontramos ningún petit taxi para que nos llevase, así que una vez ya en la plaza de Mohamed V , en la entrada casi de la medina,  nos salió un chavalito para acompañarnos hasta el hotel, por una pequeña propina.

Las dos noches la hemos pasado en el hostal Gernika que ya habíamos reservado a través de su correo, hostalgernika@hotmail.com por 200 dírhams la noche, en habitación doble con baño y ducha dentro de la habitación. Se encuentra dentro de la medina en la calle Onsaar, 49 y su teléfono 0539 98 74 34. Lo regentan unos chicos españoles muy amables y el sitio merece mucho la pena.

Estas son las vistas desde el Hotel. Es una pasada en cuanto a localización y trato. Totalmente recomendable.

Chefchauen o Xauen es una de las ciudades más bonitas de todo Marruecos, enclavada a los pies del los abruptos picos del Rif que le distan tan solo 115 kilómetros de Tánger y es verdaderamente sencillo llegar.

Es un pueblo bohemio de montaña con personalidad propia, con una medina maravillosa de influencia marroquí y andalusí con tejados de tejas rojas y edificios de un azul brillante y callejones estrechos.

Su nombre original era Chaouen, que significa “cumbres”. En la ocupación española pasó a llamarse Xaouen y en 1975, la ciudad adoptó el nombre de Chefchaouen “observa las cumbres”. Hoy en día se la conoce con los dos nombres.

Fue fundada por Muylay Ali ben Rachid en 1471 como base para las tribus bereberes del Rif para lanzar ataques contra los portugueses de Ceuta. Fue creciendo con la llegada de refugiados musulmanes y judíos expulsados de Granada en 1494, quieres construyeron las casas encaladas, con diminutos balcones, tejas y patios, lo que le dio a la ciudad su característico aire español, aunque el color de las ventanas y las puertas eran verdes hasta la llegada de los judíos.

La ciudad permaneció aislada a los cristianos con la pena de muerte de quienes entrasen no siendo musulmanes, hasta la ocupación de las tropas españolas en 1920, pero Abd al-Krim expulsó a los españoles no por mucho tiempo ya que  regresaron de nuevo a la ciudad hasta 1956, la independencia de Marruecos.

Como llegamos tan temprano pudimos disfrutar dos días completos en Xauen. El primer día hasta la hora de comer nos dedicamos a pasear por la medina, perdiéndonos por esas calles laberínticas, sintiéndonos inundados de nuevo por esos olores característicos de Marruecos. El olor al pan recién hecho, a esos platos de  tajín que tanto le gustan a Jose, a las especias.

La ciudad está dividida en dos partes, la medina (al este) y la ciudad nueva (al oeste).

Pudimos ver también este día el ajetreo de venta de corderos ya que el martes es el gran día de la  matanza de los mismos.

Por la tarde paseamos un rato por la parte nueva y tomarnos algún te a la menta acompañado con unos dulces con sésamo.

El segundo día tomamos un fantástico desayuno compuesto por zumo natural de naranja, café con leche, tostadas con mantequilla, miel, mermelada, queso fresco, tomate y aceite y panqueques por tan solo 2.5 dh cada uno en la plaza Uta el-Hamman. La plaza está repleta de cafés,  restaurantes y rebosan los puestos con productos para los turistas.

En la plaza está Yamma El Kebir (la gran mezquita), que destaca por su forma octogonal del minarete de estilo andalusí y la Kasba (entrada 10 dh), con su muralla de tono rojizo es una fortaleza restaurada, que ahora contiene un precioso jardín, un pequeño museo etnográfico, desde donde tiene unas bonitas vistas del viejo Xauen y una diminuta galería de arte

Después salimos por la puerta mas oriental de la medina hasta la cascada de Ras El-Maa, y su lavadero, donde por las mañanas está muy concurrido con las mujeres haciendo la colada.

Cruzando el puente se llega en menos de 15 minutos a la mezquita en ruinas que fue construida por los españoles y abandonada por los mismos en la guerra del Rif hacia los años 1920. Desde ella se disfruta de una maravillosa vista de la medina de Xauen.

Volvimos a comer a la plaza Uta el-Hamman dos ricos menús de tajin de pollo y pinchitos de kefta, acompañados con música de dos locales (un hombre era medio ciego), para luego subir por las callejuelas hasta casi donde está el camping, que es otra perspectiva de la medina y la zona nueva de la ciudad.

Mas fotos de ChefChaouen

http://www.flickr.com/photos/lomejor_estaporllegar/sets/72157625507083366/show/